ME DIERON UNA TRADUCCIÓN BIEN LARGA
Me puse a traducir y me llevó mucho tiempo. Durante una semana estuve escribiendo y escribiendo metido en mi casa con salidas del tipo de-vez-en-cuando a algún café de la zona. Por suerte, vivo en Seattle que parece ser la ciudad más WI-FI del país. Esto quiere decir que es la ciudad que más lugares con conexión inalámbrica a Internet. Bueno, si no es la “más”, será una de las que más…
Si un traductor de verdad –quiero decir, una persona que hace traducciones todo el tiempo- me lee, me dira que “¡chocolate por la noticia!” lo que significa en el lenguaje que hablábamos en 1975 en la ciudad de Buenos Aires, que si, así es, que noticia, ¡te enteraste!
En estas fotos, se nota un estado de alineación, profunda concentración y poca ducha.
Es muy de destacar la ayuda de mi hermano Seba que, aunque destacado a varios usos horarios de Seattle, en la costa norte del Océano Pacífico, se puso a traducir dos hojas que por casualidad, me fueron de doble utilidad. Justo esa parte que Seba me tradujo, se repite arriba. Tuve que nada más, copiar.
Notable circunstancia: Seba eligió las mismas palabras que yo, por eso fue fácil y no tuve que adaptarlas. Ya sabemos; el documento debe tener continuidad.
Me puse a traducir y me llevó mucho tiempo. Durante una semana estuve escribiendo y escribiendo metido en mi casa con salidas del tipo de-vez-en-cuando a algún café de la zona. Por suerte, vivo en Seattle que parece ser la ciudad más WI-FI del país. Esto quiere decir que es la ciudad que más lugares con conexión inalámbrica a Internet. Bueno, si no es la “más”, será una de las que más…
Si un traductor de verdad –quiero decir, una persona que hace traducciones todo el tiempo- me lee, me dira que “¡chocolate por la noticia!” lo que significa en el lenguaje que hablábamos en 1975 en la ciudad de Buenos Aires, que si, así es, que noticia, ¡te enteraste!
En estas fotos, se nota un estado de alineación, profunda concentración y poca ducha.
Es muy de destacar la ayuda de mi hermano Seba que, aunque destacado a varios usos horarios de Seattle, en la costa norte del Océano Pacífico, se puso a traducir dos hojas que por casualidad, me fueron de doble utilidad. Justo esa parte que Seba me tradujo, se repite arriba. Tuve que nada más, copiar.
Notable circunstancia: Seba eligió las mismas palabras que yo, por eso fue fácil y no tuve que adaptarlas. Ya sabemos; el documento debe tener continuidad.
Cara de alienado y de que ando necesitando una ducha.
