Hacienda


Sotuta de Peón
Al día siguiente salimos hacia Mérida, teníamos un recorrido bastante corto pero nos la tomamos con calma y visitamos una hacienda del interior de Yucatán. La hacienda se llamaba Sotuta de Peón y había sido floreciente en la época de oro del henequén o sisal. Se trata de una fibra que se elabora a partir del maguey o agave. La verdad que estoy un poco confundido, no sé exactamente si es la misma planta, pero si no, son de la misma familia que la usada para elaborar el tequila, el mezcal y otras bebidas alcohólicas. Lo cierto es que hubo una época en que Yucatán gozaba de altísimos ingresos por su producción del henequén.La hacienda está muy linda. Los carros tirados por mulas o burritos y que corren por un sistema de rieles muy angostos usados históricamente en la región para transportar la producción de esas fibras se usan hoy para transportar turistas a los cenotes.
¿Que qué son los cenotes?
Yucatán es el lugar donde supuestamente cayó aquel meteorito gigante hace 65 millones de años que provocó la extinción de los dinosaurios. A consecuencia de ese fenómeno, el suelo de piedra caliza y muy permeable está lleno de espacios que el agua de lluvia ha venido llenando por mucho tiempo. Filtrada por esta piedra tan permeable, el agua es cristalina. Los derrumbes a causa de la erosión del agua subterránea que corre, produce espacios, algunos abiertos, otros a los que han tenido que abrir excavando o con explosivos, que eran sagrados para los mayas. La hacienda tiene tres que se pueden visitar y nosotros, como llegamos tarde, estuvimos solamente en uno de ellos. Pero fue suficiente, el primer cenote de mi vida tenía iluminación en el agua, las filtraciones en el techo formaba estalactitas y te daban máscaras para sumergirte y mirar las piedras por abajo del agua. Una experiencia única que me dejó exhausto después de una hora y media en el agua tratando de disfrutar todo lo posible de esa vista de piedras sumergidas.
Después, fuimos a comer en el restorán de la hacienda que para mi sorpresa resultó espectacular. A pesar de que es totalmente redundante, porque en el 98% de los casos la atención fue excelente, debo aclarar que el mesero que tuvimos nos atendió a cuerpo de rey. En un lugar como éste los precios son un poco elevados pero el tamaño de las porciones que te sirven sumado a que te incluyen unas "botanas" sin cargo, hacen que realmente eso, que parece caro, no lo sea
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Camino a Mérida
Esa tarde, ya casi anocheciendo, recorrimos una carretera estatal. Yo pensé que siendo ésta una carretera del interior del estado y no una nacional, no sería tan buena como las otras. Menuda sorpresa que me llevé. Sí, es cierto que no estaba tan bien pintada o no tenía mucha señalización, pero en el corto trayecto -una hora- hasta Mérida, me pareció muy buena.

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