La red solidaria latinoamericana
Además del apoyo emocional, la compañía, las flores, las visitas, la tarta de peras, ¡la peluca!, el flan de coco, y varios etcéteras, tuvimos a un afamado compañero de trabajo que vino a poner el hombro y se pasó un rato de domingo trabajando para que América tuviera su casa más limpita y reluciente.
¡Gracias,
Jorge!
Anoche,
sábado, terminamos con el antibiótico, agente culpable de malestares e irregularidades
varias.
Fueron dos semanas para deshacerse de una vez por todas de la maldita infección
abdominal que había sido declarada persona NON-grata.
Las letras en rojo son mías, un intento por distinguir los fármacos con mayor rapidez en su caja de frasquitos anaranjados.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario