¡EL TREN!

¡Qué tren, qué tren!

El tren, siempre el tren.
Los viajes no eran pesados. Al contrario, cada vez que llegaba a una estación en Europa, aparecía la expectativa del tren con que me encontraría.

El tren español que me tomé en Francia era viejito, pero contrariamente a lo que pensé cuando lo vi, resulto muy pero muy lindo. El resto de los trenes en España, los otros cuatro o cinco que tomé, todos súper modernos.Y viajar en tren es muy agradable, cómodo y la vista es bárbara. una fiesta extra, los viajes éstos en trenes europeos.


Después de esta, quise sacarme otra desde la parte de arriba de la estación, se veía el tren de arriba. enseguida se me acerco un guardia a decirme que no se podía. Le pregunté porque. “Después de los atentados, no permiten”, me dijo.

1 comentario:

Alejandro dijo...

que tal! tengo un blog de trenes, podría postear este post en el mío, obviamente citandolo? ud conoce la realidad de aquí...jeje
saludos!